En una protoboard, la distancia entre dos orificios no siempre indica si están conectados. Entender las uniones internas evita circuitos que no funcionan y cortos accidentales. Ten a mano una protoboard, un multímetro en modo continuidad y, si quieres comprobar el montaje, un cable puente.
Ubica las filas centrales
En muchas placas, los cinco orificios de una fila a cada lado de la ranura central están conectados entre sí. La ranura separa ambos grupos: poner las patas de un componente a cada lado permite que no queden unidas por la misma fila. La distribución puede variar entre modelos, así que revisa las marcas de tu placa o comprueba las conexiones con el multímetro.
Reconoce los rieles laterales
Las líneas marcadas con signos más y menos suelen indicar rieles laterales para repartir alimentación y tierra. No asumas que todo el riel es continuo: algunas protoboards lo interrumpen a mitad de camino, aunque la línea impresa parezca seguir. Si el circuito deja de recibir energía en una sección, verifica ese punto antes de cambiar componentes.
Haz una prueba sin energía
Desconecta cualquier fuente y selecciona continuidad en el multímetro. Toca con las puntas dos orificios que creas que pertenecen a la misma fila; un pitido suele confirmar que están unidos. Repite la comprobación en el riel lateral y después entre las filas que deberían quedar separadas: esa revisión rápida ayuda a detectar un puente mal puesto antes de encender.

