Un LED conectado directamente a una fuente puede recibir más corriente de la que soporta. Para este montaje necesitas una protoboard, un LED, una resistencia de 330 ohmios, cables puente y una fuente regulada de 5 voltios de corriente continua. Trabaja solo con bajo voltaje y mantén desconectada la fuente mientras organizas las piezas.
Identifica cada componente
En muchos LED, la pata larga es el ánodo, o lado positivo, y la corta es el cátodo, o lado negativo; también puedes fijarte en el borde plano del cuerpo, que suele señalar el cátodo. La resistencia no tiene polaridad, así que puedes orientarla en cualquiera de los dos sentidos. En una protoboard, cada grupo de cinco orificios de una misma fila suele estar conectado internamente.
Arma el circuito en serie
Ubica las patas del LED en filas distintas para que no queden conectadas directamente entre sí. Lleva el positivo de 5 voltios a una pata de la resistencia y conecta la otra pata de la resistencia a la fila del ánodo del LED. Desde la fila del cátodo, lleva un cable al negativo de la fuente; así la resistencia y el LED quedan en serie.
Revisa antes de conectar
La resistencia limita la corriente que atraviesa el LED. Como referencia, si el LED tiene una caída cercana a 2 voltios y quieres unos 10 miliamperios, el cálculo da cerca de 300 ohmios; una resistencia de 330 ohmios es una opción común para una fuente de 5 voltios. El valor real depende del LED, así que comprueba su hoja de datos si la tienes; luego conecta la fuente y, si no enciende, desconéctala antes de revisar la polaridad y las filas.

